La Rioja mantiene desde 2023 paralizada la apertura de nuevos establecimientos de juego y apuestas, una medida adoptada por el Gobierno autonómico con el objetivo de reforzar la prevención de la adicción al juego. Mientras tanto, el número de riojanos inscritos en el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego (RGIAJ) continúa aumentando y se aproxima al millar.
Actualmente, 47 establecimientos de juego operan en la comunidad. El parque está compuesto por cuatro bingos —tres en Logroño y uno en Calahorra—, 36 salones de juego y siete tiendas de apuestas. De los salones, 24 se encuentran en Logroño, cinco en Calahorra, dos en Haro y otros dos en Arnedo, mientras que Nájera, Santo Domingo de la Calzada y Alfaro cuentan con uno cada una. Las tiendas de apuestas se concentran principalmente en Logroño, con cinco establecimientos, frente a dos en La Rioja Baja.
La comunidad permanece, sin embargo, sin casino desde 2020, cuando cerró el Gran Casino de Logroño después de 15 años de actividad y unas pérdidas acumuladas de 12,5 millones de euros.
Cerca de un millar de riojanos, con acceso restringido
El número de personas de La Rioja que tienen prohibido el acceso a establecimientos de juego y apuestas de toda España se acerca al millar. La práctica totalidad ha solicitado voluntariamente su inscripción en el registro de autoexclusión y únicamente una persona tiene restringido el acceso por sentencia judicial.
Entre los inscritos predominan los hombres, que representan 817 personas. Durante los dos primeros trimestres de 2026 se registraron 44 nuevas altas y 22 bajas, manteniéndose la tendencia creciente de los últimos años.
El Gobierno riojano decidió en 2023 suspender la concesión de nuevas licencias y paralizar las aperturas de establecimientos como parte de su política de prevención, especialmente dirigida a proteger a los colectivos más vulnerables y a los jóvenes.
Las máquinas, principal fuente de ingresos tributarios
La actividad del juego continúa generando ingresos relevantes para las arcas autonómicas. La Rioja recaudó 6,97 millones de euros en tributos sobre el juego durante 2025, frente a los 7,47 millones obtenidos en 2024, año que marcó el máximo de los últimos ejercicios.
Las máquinas recreativas constituyen la principal fuente de recaudación. En 2024 aportaron alrededor de 5,98 millones de euros, mientras que en 2020, año del cierre del casino logroñés, la recaudación total por tributos del juego alcanzó los 4,8 millones, con aproximadamente 3,6 millones procedentes de las máquinas.
Actualmente, el Gobierno riojano tiene registradas 1.181 máquinas recreativas y 72 máquinas de apuestas en 788 establecimientos de hostelería.
El Ejecutivo autonómico está reforzando las actuaciones de prevención y control. Entre las medidas anunciadas figura la creación de una Comisión del Juego, prevista en la legislación autonómica, que tendrá entre sus objetivos establecer un marco de prevención del juego patológico.
La Administración trabaja además con la Asociación Riojana de Jugadores de Azar (ARJA) y Proyecto Hombre. La ayuda destinada a ARJA se ha incrementado en 11.000 euros, hasta alcanzar los 26.000 euros, con el objetivo de reforzar la atención profesional.
Asimismo, el Gobierno regional tramita un nuevo convenio con la Policía Nacional para intensificar las inspecciones a los establecimientos.
147 sanciones entre 2022 y 2025
El control administrativo también se ha traducido en sanciones. Según los datos de la Consejería de Hacienda, entre 2022 y 2025 se impusieron 147 sanciones a establecimientos de juego, de las que 132 fueron leves, siete graves y ocho muy graves.
La mayoría de las infracciones estuvieron relacionadas con la identificación de las máquinas. Desde el Ejecutivo riojano consideran que el volumen de sanciones refleja el funcionamiento de las medidas de prevención y control implantadas en los últimos años.













